sábado, 9 de septiembre de 2017

Especial fin de semana: 366 imágenes divertidas, curiosas y WTF!

Steve Buscemi integró una banda llamada "The Lone Rangers" junto a Adam Sandler y Brendan Fraser






Cómo cargar tu teléfono cuando no hay electricidad

Si estás en medio de un desastre natural como el huracán Irma, que estos días azota el Caribe, en una inundación o un terremoto, una de las primeras cosas que suelen ocurrir es que se cae la red eléctrica.

Pero también te puedes quedar si acceso a la electricidad en situaciones menos comprometidas, como cuando estás acampando en la montaña.

Cualquiera que sea el caso, estos tres pasos te ayudarán a salir de la emergencia.

¿Qué necesitas?

Necesitas unos elementos básicos para cargar tu celular: el adaptador USB para el encendedor del automóvil, el cable del propio teléfono, una pila de 9 voltios, un clip metálico y un resorte de bolígrafo o una llave.

Lo que vas a hacer es conducir electricidad desde la batería hacia el móvil.

Moverás partículas eléctricamente cargadas utilizando un medio de transmisión, es decir, un conductor eléctrico, que en este caso será un clip metálico. Formarás un pequeño campo eléctrico artesanal -de baja intensidad- que al menos te permitirá hacer llamadas de emergencia o enviar mensajes.

Paso 1: abrir el clip metálico y enrollarlo en uno de los polos de la batería

Las baterías o pilas cuentan con dos terminales. Uno de ellos tendrá un signo positivo y el otro uno negativo. Al cablear estos dos polos, los electrones fluyen tan rápido como pueden desde el polo negativo hacia el polo positivo. Para generar este campo eléctrico usamos un objeto metálico porque los metales son buenos conductores de la electricidad.

Permiten el flujo de los electrones desde un punto hacia otro. En este caso, lo primero que hacemos es abrir el clip metálico y enrollarlo en el polo negativo de la pila.

Como muestra la imagen, una parte del clip queda hacia arriba y la otra hacia el exterior.


Paso 2: poner el adaptador del automóvil en polo positivo de la batería

Lo siguiente es ubicar el adaptador del automóvil sobre el otro polo. Ahora estamos listos para generar el campo eléctrico.

En este caso usarás un clip, pero también podría ser el resorte de un bolígrafo.

Si, es correcto decir "imprimido", "freído" y "proveído"

Hemos imprimido todos los ejemplares necesarios y hemos proveído de comida para el personal. Incluso María ha freído las empanadas con dos horas de antelación.

¿Te suena mal?

Puede ser… pero para tu información este ejemplo es correcto, aunque tal vez impreso, provisto y frito, serían mejor para tu oído.

¿Por qué sucede esto?
Hay tres verbos en español que cuentan con dos participios, uno regular y otro irregular, según explica la Real Academia Española (RAE).

Estos son: imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus respectivos derivados.

Y en cada caso, las dos formas pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos:

Hemos imprimido veinte ejemplares / Habían impreso las copias en papel fotográfico.

Y lo mismo sucede en el caso de la pasiva perifrástica, es decir cuando el verbo ser o estar tiene una función auxiliar y el verbo principal está en participio:

Las empanadillas han de ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo.

La Nueva gramática de la lengua española (2009), de la Real Academia Española, agrega dos verbos más a esta particular lista:


Y entonces, ¿por qué suenan mal?
"El español es una lengua que tiene muchas variedades. Y en unas hay cosas que son norma culta y suenan bien y en otras hay cosas que no son norma y suenan peor", señala Rosario González Pérez, profesora titular de Lengua española del Departamento de Filología española de la Universidad Autónoma de Madrid.

La norma se refiere a las preferencias de uso del idioma de una comunidad en una determinada época.

"La norma la hacen los hablantes y es cambiante. Incluso aunque vaya en contra de algo gramatical, si se ha extendido a veces se acaba imponiendo pero tiene que tener mucho éxito", añade González Pérez.

Raros, curiosos y extraños artículos en venta en tiendas de baratijas







Curiosas portadas de antiguas revistas de computación







Chicas con armas...







Humor respirable







Microsoft patenta una tecnologia que Apple no pudo incluir en el iPhone 8

Aunque el iPhone 5S no fuera el primer móvil con lector de huellas (hubo otros de Toshiba o HTC antes de 2010), sí que fue el primero en utilizar la implementación y tecnología actual. Inicialmente sólo permitía desbloquear el móvil, pero ahora se utiliza para otras muchas funciones, como los pagos seguros por Internet.

Colocar el lector de huellas: un problema para algunas marcas en 2017La industria no para de innovar, y esa innovación genera problemas que anteriormente no se encontraban. Los primeros lectores de huellas se ubicaban en la parte delantera del móvil, lo que requería un botón dedicado en la parte frontal. En 2017, con los móviles aprovechando más que nunca el frontal de la pantalla, el lector de huellas se está estandarizando en la parte trasera de los móviles, incluso en marcas como Samsung que tradicionalmente lo habían montado en la parte delantera. Otras, como Sony, lo implementan en un lateral.

Muchas empresas como Qualcomm, Apple, y ahora Microsoft, han estado trabajando en implementar el lector de huellas debajo de la pantalla, de tal manera que no sea necesario utilizar un botón dedicado. El principal problema de este sistema es que es menos preciso y más lento que el botón actual, y además no se ha perfeccionado para que funcione con la misma fiabilidad que los botones.

En ese proceso, Microsoft ha patentado hace unas horas una tecnología que permitiría implementar el lector de huellas debajo de la parte táctil de la pantalla. Para ello, se hace uso de varios sensores y unos chips de procesamiento de imagen para poder identificar correctamente la huella.


La huella se leería a través de la emisión de una señal de luz a través del cristal, y después se capturaría la luz reflejada en la huella utilizando elementos fotosensibles. Una vez el sensor recopilara toda la información, se juntarían todos los bloqueas analizados y se crearía una imagen compuesta, dando lugar a la huella completa.

Apple prefiere quitarlo antes que ponerlo detrás del móvil
Este sistema suena muy parecido al que Apple ha intentado patentar en el último año, aunque no han conseguido implementarlo con éxito de cara al iPhone 8, el cual se rumorea que directamente no contará con TouchID. Para identificar al usuario de manera segura sólo se utilizará el escáner de reconocimiento facial. Al igual que han generado un problema que no existía eliminando el jack de 3,5 mm, han generado otro por no poder implementar el lector de huellas de la manera que ellos quieren.

Aunque el sistema de Microsoft pinta prometedor, es bastante difícil que lo veamos a corto plazo en móviles de la marca, sobre todo viendo el fracaso que han supuesto sus móviles en el mercado, y cuyo desarrollo ya ha abandonado la compañía. A lo sumo, lo podríamos ver en un futurible Surface Phone, en los propios tablets Surface, o licenciado a otros fabricantes como la propia Apple.

El hecho de que existe esta patente y otras similares indica lo que quiere conseguir finalmente la industria. De cara al próximo año, si consiguen perfeccionar el sistema, podríamos ver lectores de huella debajo de la pantalla. La única implementación que funciona sólo la hemos visto en Qualcomm.




Nuestro estado de ánimo determina la textura de lo que pensamos comer

La textura de la comida que ingerimos parece determinar en gran medida qué comida y cuál no, con independencia de su sabor. Por ejemplo, al arroz con leche, con sus consistencia, produce aversión a muchos consumidores asiáticos. Por el contrario, los occidentales suelen repudiar el natto negro fermentado, que tiene una extraña consistencia.

Las otras, sin irnos muy lejos, resultan casi mocos marinos para much gente; y para otras, un manjar. Sin olvidarnos de que en todo esto también están implicados los estados de ánimo.

Comida y estado de ánimo
Si queremos mejorar nuestro estado de ánimo, optaremos por unas texturas en vez de otras en lo tocante a lo que ingerimos. Así pues, lo que comemos para subir nuestro ánimo suele tener textura suave, como el puré de patatas o el pudin. De hecho, la mayoría de la gente asocia estas texturas con lo nutritivo y lo reconfortante.

Por eso cada vez hay más chefs que tienen en cuenta las texturas, o las mezclan de determinada forma en un mismo plato. Tal y como abunda en ello Charles Spence en su libro Gastrofísica:

Naturalmente, las propiedades de las texturas (orales y somatosensoriales) también pueden ser una parte fundamental de lo que cnontramos agradable en los alimentos que nos gustan. En efecto, varios investigadores opinan que son una parte esencial del atractivo del chocolate, uno de los pocos alimentos que se derriten a la temperatura de la boca (basta con comer un trozo de chocolate muy frío y otro caliente para notar la diferencia).




¿Estereotipo o realidad: hay un "cerebro artístico" y otro "científico"?

Si bien incurrimos en un estereotipo, muchos de nosotros hemos asumido que los científicos son un poco rígidos y cuadriculados, y por supuesto menos artísticos. Los artistas, por otra parte, son vistos a menudo como menos racionales que el resto de nosotros.

Pero ¿hay evidencia de ello o solo estamos ante un prejuicio?

Ciencia VS Arte
Partamos de la base de que algunas personas usan más su parte derecha del hemisferio cerebral o su parte izquierda y que ello repercute en si es más artístico o más científico es falsa: todos usamos ambos hemisferios por igual. Y aunque algunos patrones de actividad cerebral se han vinculado a veces al pensamiento artístico o lógico, en realidad no explican quién es bueno en qué y por qué.

Pero si dejamos el cerebro a un lado y nos concentramos en la capacidad documentada, ¿hay alguna evidencia que apoye el estereotipo de la lógica versus el arte?

La investigación psicológica ha abordado esta cuestión distinguiendo dos estilos de pensamiento: convergentes y divergentes. El énfasis en el pensamiento convergente está en el razonamiento analítico y deductivo, tal como el medido en las pruebas de CI. El pensamiento divergente, sin embargo, es más espontáneo y fluye libremente. Se centra en la novedad y se mide por tareas que nos obligan a generar múltiples soluciones para un problema.

Estudios realizados durante la década de 1960 sugirieron que los pensadores convergentes tenían mayor probabilidad de ser competentes en las asignaturas de ciencias en la escuela. Se demostró que el pensamiento divergente era más común en las artes y las humanidades.

Sin embargo, estamos aprendiendo cada vez más que los estilos de pensamiento convergentes y divergentes no necesitan ser mutuamente excluyentes. En 2011, los investigadores evaluaron 116 estudiantes de último año del Reino Unido de artes y ciencias en las medidas de pensamiento convergente y divergente y la resolución creativa de problemas. El estudio no encontró diferencias en la capacidad entre las artes y los grupos científicos en cualquiera de estas medidas. Otro estudio no reportó diferencias significativas en las medidas de pensamiento divergente entre estudiantes de artes, ciencias naturales y ciencias sociales. Sin embargo, los estudiantes de artes y ciencias naturales se consideraron más creativos que los estudiantes de ciencias sociales.

Por si fuera poco, las capacidades de pensamiento convergentes y divergentes no son necesariamente innatas. Un estudio reciente sobre estereotipos creativos pidió a los individuos que completaran una tarea de pensamiento divergente mientras adoptaban la perspectiva de un "poeta excéntrico" o un "bibliotecario rígido". Los que adoptaban la primera perspectiva eran más creativos, con independencia de lo que fueran en la vida real.

En el mundo real, además, los científicos suelen ser grandes amantes del arte y hasta lo cultivan. Entre los ganadores del Premio Nobel de Ciencias, miembros de la Royal Society y la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos hay un porcentaje significativo de personas que participan en actividades artesanales. Los científicos Eminentes del Premio Nobel tenían casi tres veces más probabilidades de reportar tales actividades.

Así que quizá estamos creando una división un tanto artificiosa sostenida en un estereotipo que la cultura popular se empecina en reforzar una y otra vez.




Se vienen los "cubiertos inteligentes"

Estamos próximos a una revolución en los cubiertos que usamos para comer. Básicamente, estos cubiertos no han mejorado en nada significativo en las últimas décadas, pero, más allá de nuevas formas, materiales y texturas, el siguiente paso podrían ser utensilios que interactúen con la propia comida.


Un ejemplo de ello es un tenedor que vibra para hacerte saber que estás comiendo demasiado deprisa, algo que no resulta saludable. Se trata de un primer prototipo de HAPIfork, un tenedor japonés diseñado para modificar nuestra conducta alimentaria.

El Hapifork se encarga entre otras cosas de medir el ritmo al que estamos comiendo, cuenta el tiempo que tardamos en acabar de masticar los alimentos, la cantidad de veces que llevamos el tenedor a la boca y también controla nuestros horarios de comidas.

Un ejemplo más interesante es Gravitamine, que es capaz de crear la ilusión de peso en la mano del usuario. El sabor de los alimentos no se limita solamente al sentido del gusto, sino que también cambia de acuerdo a otra información percibida, como los sentidos auditivos, visuales, táctiles, o a través de experiencias individuales o antecedentes culturales. Con esta herramienta, pues, se aspira a que al cambiar el peso de lo que comemos también lo sintamos distinto y nos relacionemos de forma distinta con ese alimento.

Otro mercado donde la cubertería inteactiva podría tener futuro es el de los pacientes con dificultades para controlar los movimiento de las manos, como elos enfermos de Parkinson, cuyos temblores pueden provocar que se les caiga la comida. Un ejemplo de ello es Liftware, si bien su estabilizador puede acoplarse a las cucharillas de cafe, cucharas soperas, tenedores , llaves, etc. La herramienta stá equipada con sensores y pequeños motores que ayudan re-equilibrar automáticamente la posición en el sentido opuesto al temblor. Con este sistema logramos anular o controlar el 70 % de los temblores.




Crean un chocolate con la mitad de azúcar (pero con el mismo sabor)

Los investigadores están descubriendo maneras de hacer alimentos bajos en calorías a nivel molecular sin desmerecer el sabor o la textura. ¿Imposible? Cada vez menos.

No es una investigación baladí: dos tercios de los estadounidenses tienen sobrepeso, y en un informe reciente, los científicos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) escribieron que en algunos países, incluyendo Estados Unidos y México, las tasas de obesidad se aproximan al cuarenta por ciento.

Chocolate con menos azúcarLos investigadores están estudiando cómo percibimos la dulzura y la salinidad, y cómo podemos modificar la composición o la estructura de los alimentos para ofrecer la mejor dulzura con la menor cantidad de azúcar.

La mayoría de la gente ingiere hasta el 90 por ciento del azúcar de una comida antes de probarla. El desafío es alterar la estructura del azúcar para que se disuelva más rápidamente en agua o saliva y llegue a las papilas gustativas más rápidamente, de forma que no sea necesario añadir tanto azúcar, por ejemplo al chocolate.

Detrás de esta hallazgo está Nestlé. Con las patentes pendientes, la empresa no puede revelar su metodología, pero los primeros productos de bajo contenido de azúcar podrían comenzar a llegar en 2018.

En el Centro de Investigación Nestlé (NRC) de Lausana, Suiza, Reinhard Behringer es quien dirige esta investigación. Según ha declarado: Nuestro enfoque está muy inspirado en la naturaleza. Estamos viendo cómo los alimentos que se encuentran en la naturaleza están estructurados y estamos tratando de replicar eso en nuestros productos y procesos.

Behringer añade que el mismo principio de maximizar la expresión de los ingredientes como un medio para reducir el uso general podría, en el futuro, aplicarse a la sal y la grasa, lo que abriría quizá una nueva generación de productos saludables sin renunciar al sabor pecaminoso.




Prometedor nano fármaco contra la diabetes y la obesidad

Una forma de administrar un fármaco directamente a las células blancas de grasa para convertirlas en células de grasa parda que pueden quemarse más fácilmente ha sido descubierta por un equipo de científicos de la Universidad de Purdue en Indiana.


En este nuevo estudio, los expertos utilizaron la ruta de señalización Notch, conocida por regular la diferenciación celular y la identidad celular. En la señalización Notch, una célula envía una señal a una célula vecina para controlar la transcripción genética de esta y su identidad.

Estudio (aún) en ratones

Esta nueva vía de administración ha sido probada en ratones. Los expertos han utilizado por primera vez una nanopartícula polimérica de ingeniería para el suministro controlado de un inhibidor de señalización Notch directamente a las células blancas de grasa. Estas partículas tienen un tamaño inferior a 200 nanómetros y son fácilmente absorbidas por las células de grasa a través de un proceso llamado tráfico endocitótico.

Según explica Meng Deng, coautor del trabajo: Podemos controlar la entrega de fármacos a sitios específicos en el cuerpo, en este caso las grasas malas o las células blancas de grasa. Una vez que esas partículas de ingeniería están dentro de las células de grasa, pueden liberar lentamente el fármaco en las células, limitando potencialmente las interacciones fuera del objetivo en otros tejidos del cuerpo y reduciendo la frecuencia de dosificación.





Garabatear en un papel nos hace felices

Mientras estamos asistiendo a una aburrida reunión de trabajo o estamos al teléfono con alguien que, más que conversar con nosotros nos está soltando un monólogo, a veces tendemos a garabatear distraídamente en un papel. Gran parte del tiempo que un alumno pasa en clase atendiendo a las clases se centra básicamente en esa actividad.


A pesar de todo, parece que garabatear nos hace felices y resulta necesario.

Cosas hechas a mano
Según un estudio realizado en la Universidad de Drexel (Filadelfia), esta ocupación fundamentalmente ociosa genera sensaciones placenteras. Para llegar a esta conclusión, se examinó la actividad neuronal de veintiséis voluntarios mientras garabateaban, dibujaban o coloreaban empleando para ello una técnica llamada espectroscopia funcional del infrarrojo cercano.

Concretamente, hicieron tres cosas diferentes, aunque muy similares entre sí: coloreaban patrones geométricos, garabateaban en un trozo de papel marcado con un un círculo y dibujaban lo que les apeteciese.

Las tres actividades, a la luz del análisis, aumentan el flujo sanguíneo en la corteza prefrontal, una región del cerebro asociada a la recompensa y el control de emociones. Además de ello, los efectos eran ligeramente superiores cuando los invididuos no seguían pautas definidas sobre el papel.

Había pequeñas diferencias entre cada tipo de actividad, el garabatear causaba el mayor incremento del flujo sanguíneo y el colorear el menor, pero estadísticamente no era significativo.

Así pues, a juzgar por estos resultados, dibujar un poco sin sentido, sin concentrarnos en el hecho de dibujar, reduce el estrés y aumenta el bienestar psicológico. Además, las encuestas que los participantes hicieron antes y después de las actividades, demostraron que se sentían más creativos después; creían que tenían mejores ideas y podían solucionar los problemas más fácilmente. Según explica Girija Kaimal, de la Universidad de Drexel: Hay diferentes implicaciones en los hallazgos de este estudio […] Indican un potencial inherente para evocar emociones positivas a través del desarrollo del arte y, epecialmente, del garabatear. Garabatear es algo con lo que todos tenemos experiencia, libre de aptitudes y una actividad libre de juicio.