martes, 29 de agosto de 2017

"El vacío del alma", y otras 180 imágenes curiosas, divertidas y WTF!







El increíble caso de los árboles que "evitan tocarse"

Si miras ciertos tipos de árboles altísimos, como el eucalipto, el abeto de Sitka y el alerce japonés, podrás notar un fenómeno único: las ramas más altas no se tocan. Conocido como “la timidez de la corona ”, este fenómeno  natural es el resultado del hecho de que estos árboles trazan lineas muy claras que los separan.


Desde que los científicos comenzaron a estudiar el tema en la década de 1920, la timidez de la corona se ha observado entre árboles de la misma especie y diferentes en lugares de todo el mundo. Independientemente del tipo de árbol o ambiente, la timidez de la corona parece siempre culminar en la misma estética, caracterizada por lagunas que se asemejan a canales sinuosos, grietas en zigzag y ríos serpenteantes.


Aunque nadie está muy seguro de por qué éstos árboles muestran este comportamiento único, varias hipótesis han sido presentadas por numerosos científicos. Una posibilidad es que ocurre cuando las ramas de los árboles (particularmente ésas en áreas con los vientos fuertes) chocan entre si. Otra explicación sugerida es que permite que las plantas perennes reciban luz óptima para la fotosíntesis. Tal vez la teoría más destacada, sin embargo, es que los vacíos impiden la proliferación de insectos invasores.

Cualquiera que sea la razón detrás de esta fascinante tendencia de las copas de los árboles, una cosa es clara: ¡la timidez de la corona es un fenómeno impresionante!
 






Este impresionante "banco dragón" fue tallado con una motosierra.

El artista estonio Igor Loskutow es un maestro galardonado en el arte de la motosierra. Con sede en Alemania, forma parte del equipo de escultura de la motosierra de Husqvarna , que viaja a eventos en toda Europa para mostrar sus habilidades de corte. Una de las piezas más nuevas de Luskutow, un banco de dragón increíble, es una obra maestra de esta forma de arte.





Es increíble ver cómo el banco toma forma, con el cuerpo largo del animal fantástico que forma el asiento y su cabeza y cola que se encrespan alrededor de cada lado. Las alas son especialmente impresionantes, las que envuelven el respaldo de una manera dramática. 



Pueden hackear tu computadora a través de las luces del disco duro

Son muchas las personas que cubren la cámara de su ordenador para evitar que cualquier ciberdelincuente logre espiarles. Sin embargo, quizá deberían preocuparse también por ocultar las luces del dispositivo. Un equipo de ingenieros de la Universidad Ben-Gurion, en Israel, ha desarrollado un dron capaz de robar los datos de un disco duro a través del parpadeo de los LED de un ordenador. El patrón de encendido y apagado que siguen estas luces intermitentes constituye una especie de código morse que el ‘software’ incorporado en el vehículo aéreo puedes descifrar.

Este experimento, capitaneado por el científico Mordechai Guri, parece haber conseguido tumbar el sistema de seguridad más utilizado por las empresas hoy en día, el conocido como ‘air-gap’. Los profesionales de ciberseguridad recurren a aislar los ordenadores y discos duros con información muy sensible de cualquier contacto con internet. No en vano, en sectores como la industria financiera o los servicios de inteligencia no basta con antivirus, dispositivos IPS o ‘firewalls’. Así, las bases de datos más delicadas requieren de ‘air-gapping’, es decir, estar lejos de cualquier conexión con la Red.

Tras la investigación de Guri y su equipo parece que la técnica del ‘air-gap’ no es suficiente para proteger una base de datos. Este equipo de ingenieros ha descubierto que la luz LED de un disco duro parpadea con patrones similares a los del código morse, aunque con una diferencia esencial: lo hace a velocidades de 4.000 bits por segundo, casi 2 megabytes por hora. Este parpadeo es casi imperceptible para el ojo humano, pero no para la cámara de un dron, que es capaz de robar en unos segundos la clave de cifrado del disco duro en cuestión, interpretando las señales de encendido y apagado de sus LED.

No obstante, para que esto ocurra el ciberdelincuente tiene que conseguir instalar un ‘malware’ en el equipo para que este emita, a través del parpadeo de sus luces, la información necesaria. Así, la intervención física humana es necesaria para robar los datos posteriormente con el dron. Una vez dentro del ordenador, el ‘malware’ opera a nivel de usuario y manipula la luz LED para que esta emita a base de parpadeos los datos del disco duro, que serán recibidos por la cámara de la aeronave no tripulada.

Por lo tanto, se requiere un ‘malware’ con privilegios de usuario y acceso a la máquina que se quiere atacar. Aunque parezca de ciencia ficción, no es tan difícil que un atacante tenga acceso físico a estos lugares y, a través de una memoria USB o un disco duro, pueda instalar el ‘software’ malicioso, ya que muchas veces ni los puertos USB ni las unidades ópticas han sido desactivadas.

El siguiente paso tampoco es excesivamente complicado, puesto que no se requiere de privilegios a nivel administrador para manipular el dispositivo. Una vez dentro, lo único que necesita el ciberatacante es tener contacto visual con la luz LED para que el ‘malware’ comience a enviar los datos y el dron empiece a interpretarlos. De hecho, los puede almacenar para más tarde descodificarlos si se trata de patrones complejos o el tiempo escasea.

Lo cierto es que, de momento, la técnica transmite los datos con lentitud y no puede enviar demasiada información con los tiempos que manejaría una operación como esta. Sin embargo, alguno de los datos más sensibles y pequeños como las claves y contraseñas, pueden ser robados en poco tiempo y luego ser utilizados por los atacantes. El equipo de Guri consiguió transmitir una clave de cifrado de 4096 bits en unos pocos minutos, una velocidad que depende de la calidad de recepción de la cámara instalada en el artefacto volador.

Prevención contra los drones ladrones

Existen otras técnicas similares a la hora de tratar de robar datos de un equipo. Así, sería posible aprovechar los ruidos del disco duro, o incluso del ventilador, para esquivar el ‘air-gapping’ y obtener los datos de una máquina. Pero estas dos técnicas tienen un rango muy limitado, a diferencia de la lectura del LED, que parpadea de formas más o menos determinadas cada vez que accede a un programa, incluso cuando se encuentra hibernando.

Una vez descubierto el talón de Aquiles del ‘air-gap’, la misión de los ingenieros de la Ben-Guiron es evitar que los LEDs puedan facilitar datos de los discos duros. Bloquear el acceso físico es la primera recomendación de un experto en ciberseguridad si se quiere mantener el sistema seguro. Desactivar los puertos USB, las unidades ópticas y cualquier otra conexión con el disco duro impedirá, además, que nadie que pase por allí e instale un ‘malware’ en el sistema.

Conociendo lo que pueden hacer estos drones espía a través del aire, conviene también tener las máquinas lejos de ventanas o utilizar filtros y tintes opacos para edificios que sean de cristal. El equipo de Guri también señala que el ‘software’ de seguridad de una máquina que vaya a ser objetivo de un ataque podría acceder de forma aleatoria al disco duro para generar ruido electrónico y desbaratar cualquier intento de enviar mensajes a través de las luces LED.

Poner un trozo de cinta adhesiva encima de la luz LED de la máquina también es una buena medida preventiva. Pero no hace falta alarmarse, la mayoría de la población no está expuesta a este tipo de ataques, dirigidos a grandes empresas y multinacionales. 


Un segundo antes del desastre







Una buena dosis de imágenes maravillosas







Humor masturbado







La policía de Nueva York tira a la basura 36.000 teléfonos windows

Hace cosa de año y medio el Departamento de Policía de Nueva York confirmó la compra de 36.000 smartphones basados en el sistema operativo Windows Phone de Microsoft, un movimiento con el que se lanzaban de lleno “al siglo XXI” y que formaba parte de un plan conocido como “NYPD Mobility Initiative”, cuyo presupuesto total fue de 160 millones de dólares.



Esos 36.000 smartphones iban a ser utilizados por los oficiales de policía en su trabajo diario, pero la apuesta les ha salido mal ya que la mayoría están basados en Windows Phone 8.1 y como ya se sabe Microsoft dejó de dar soporte a dicha plataforma el pasado mes de julio.

Jessica Tisch, Comisionada Adjunta de TI en el Departamento de Policía de Nueva York , recibió duras críticas en su momento por ser la principal responsable de la compra de esos 36.000 smartphones que ahora han quedado inservibles, aunque en principio no parece que el error que cometió (no recurrió ni siquiera a un grupo de expertos antes de decidir) vaya a tener consecuencias para ella.

Siendo justos debemos tener en cuenta que entre esos 36.000 terminales hay unidades de Lumia 830 y Lumia 640XL. El primero no ha actualizado a Windows 10 Mobile pero el segundo sí, así que aunque ha quedado excluido de la Creators Update y de que no recibirá más actualizaciones todavía se podría seguir utilizando.

Según las fuentes originales de la información parece que a pesar de ello el Departamento de Policía de Nueva York quiere pasar página por completo, y que por ello van a desechar todos esos smartphones con Windows Phone a favor de nuevos iPhone de Apple.




El policía que corrió 1 Km con una bomba a cuestas y salvó a 400 niños

El policía que aparece en el vídeo mas abajo corre 1km con una bomba de 10 kilos a cuestas para evitar la muerte de 400 niños.


El protagonista es el policía indio Abhishek Patel, y el vídeo muestra lo que ocurrió el pasado 25 de agosto en un pueblo llamado Chitora, en el estado indio de Madhya Pradesh.

La policía de la zona recibió una llamada anónima que informaba de la presencia de un explosivo en las instalaciones de un colegio público con 400 estudiantes. De no haber sido por la actuación del agente, probablemente hablaríamos de una tragedia.

El agente Abhishek Patel ha sido recompensado con 50.000 rupias por sus actos, y hay equipos que están investigando quién colocó la bomba cerca de la escuela y por qué motivos.

...y todos tendremos antenas en el cerebro...

En las últimas décadas, los investigadores han conseguido reducir notablemente el tamaño de los sistemas de comunicación inalámbrica portátiles, tales como smartphones u ordenadores, entre otros. Algo que no ha sucedido en el caso de las antenas. Hasta ahora, ya que ingenieros de la Universidad Northeastern de Boston (EE. UU.) habrían descubierto cómo hacer que las antenas de comunicación inalámbrica sean hasta cien veces más pequeñas que las que tenemos en la actualidad. El estudio se ha publicado en Nature Communications.

¿Y en qué podría verse traducido ese avance tecnológico? Podría conducirnos al desarrollo de pequeños implantes cerebrales (destinados, por ejemplo, a las interfaces cerebro-ordenador, que nos facilitarían en el futuro la posibilidad de interactuar con el mundo que nos rodea mediante el pensamiento) o dispositivos diminutos biomédicos para monitorizar nuestra salud y a reducir el tamaño de los smartphones o de los satélites.

Todo un reto. El investigador que ha liderado el estudio, Nian Sun, un profesor de ingeniería eléctrica y científico de materiales de la Universidad Northeastern, explica que los implantes cerebrales, en concreto, son "como ciencia ficción". Pero no parece que eso le haya impedido intentar hacer realidad la tecnología en la que estos necesitan sustentarse.

"Mucha gente se ha esforzado por reducir el tamaño de las antenas. Ese ha sido un desafío abierto para toda la sociedad”, explica Sun, según recoge la web de noticias de su universidad, News Northeastern. “Hemos revisado este problema y nos hemos dicho: ‘¿Por qué no pensamos un nuevo mecanismo?", añade.

Las antenas de siempre se fabrican con la idea de recibir y transmitir ondas electromagnéticas. Estas son rapidísimas –viajan a la velocidad de la luz, a 300 millones de metros por segundo–, pero presentan el inconveniente de que, como esas ondas tienen una longitud de onda larga, las antenas deben ser relativamente grandes para poder funcionar de una manera eficaz.

Por esa razón, los investigadores han trabajado en adaptar las antenas a la resonancia acústica –la longitud de onda de estas ondas acústicas es mucho más corta que la de las ondas electromagnéticas–, lo que permite emplear antenas más pequeñas. Su objetivo ha sido el de convertir rápidamente las ondas electromagnéticas entrantes en ondas acústicas. La nueva antena seguiría funcionando con teléfonos y otros dispositivos de comunicación inalámbrica.

Más aplicaciones

Lograr reducir las antenas a tamaños más pequeños puede tener aplicaciones prácticas muy importantes. Así, por ejemplo, en nuestra vida cotidiana, lograrían facilitar la conexión de dispositivos tecnológicos diminutos al llamado Internet de las cosas (este concepto se refiere a la interconexión digital de objetos cotidianos con la Red).

Como se ha mencionado anteriormente, también podrían emplearse en el campo de la biomedicina, ya que podrían conducir a mejores dispositivos bioinyectables, bioimplantables o incluso ingeribles, todos ellos destinados a monitorizar y mejorar nuestra salud.

De hecho, los investigadores están trabajando con un neurocirujano del Hospital General de Massachusetts (EE. UU) para crear implantes cerebrales que lean o controlen la actividad neuronal, que resultarían muy útiles para diagnosticar y tratar a las personas con epilepsia, e incluso para la fabricación de esos interfaces cerebro-ordenador mencionados anteriormente.




Si te sientes observado, es porque lo estás

Probablemente estás familiarizado con la sensación de paranoia que tienes cuando piensas que alguien te está mirando. 

No sabes por qué, pero de repente estás convencido de que alguien te está observando, ya sea en el metro o caminando por la calle... ¿Pero es esto sólo un truco que nuestro cerebro juega en nosotros, o estamos realmente percibiendo algo que es realmente allí?

Según la ciencia, en realidad podríamos estar percibiendo algo – esto lo sabemos gracias a estudios que involucran a personas con impedimentos visuales, sabemos que el cerebro tiene una misteriosa capacidad de sentir lo que está sucediendo a nuestro alrededor, incluso si realmente no lo estamos viendo.

Como Tom Stafford explica para BBC Future: “la investigación ha demostrado que los ojos toman información más allá de lo que es procesado por nuestra corteza visual - esa parte del cerebro es responsable de la visión consciente y trazar nuestra visión del mundo.”

Por otra parte alguien que es corticalmente ciego no puede "ver" lo que está a su alrededor, pero su cerebro sigue recibiendo información de sus ojos. La condición nos da la oportunidad de descubrir lo que nuestros ojos nos llevan más allá de lo que nuestra vista nos muestra.

La amígdala es la parte del cerebro que impulsa nuestro sentido del miedo y otras emociones, y también maneja el reconocimiento facial. ¿Podría ser que nuestros cerebros están entrenados para reconocer subconscientemente a alguien que nos mira, aunque sea sólo en nuestra visión periférica?

Esta idea de que el sentimiento de ser visto es impulsado por pistas visuales pero subconscientes está respaldada por otras investigaciones, lo que demuestra que podemos distinguir la diferencia entre una mirada directa y evitada en alguna parte de nuestra línea de visión desde los cuatro meses de edad .

“Ser capaz de decir cuando alguien está haciendo contacto visual es una habilidad social importante, ya que nos ayuda a comunicarnos y transmitir información, lo que podría explicar por qué el cerebro ha desarrollado este truco importante.” Explica el psicólogo Ilan Shrira de Lake Forest College.

Dicho esto, la capacidad de sentir que estamos siendo observados sólo se aplica si el vigilante está en algún lugar dentro de nuestra visión general. Aunque podamos ser capaces de captar una mirada directa subconscientemente, todo sucede a través de nuestros ojos.





Los osos que se están volviendo vegetarianos

Según un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, el oso grizzly ha decidido cambiar los ricos salmones por bayas del saúco. El cambio de temperatura a consecuencia del calentamiento global ha provocado que las bayas maduren antes de lo normal, pero exactamente al mismo tiempo que los arroyos de agua dulce de la isla Kodiak (Alaska) están desbordados de salmones rojos.


Los osos de la isla suelen alimentarse primero del salmón a principios de verano, seguido de bayas de saúco un poco más adelante (entre finales de agosto y finales de septiembre). Según explica William Deacy, el biólogo que dirigió la investigación, "esto es como si el desayuno y el almuerzo se sirviesen al mismo tiempo y después no se sirviese nada hasta la cena. Tienes que elegir entre el desayuno y el almuerzo porque solo puedes comer un poco cada vez".

El estudió detectó que durante el caluroso verano de 2014, los osos, que normalmente suelen matar hasta el 75% de salmones, no se acercaban por los arroyos. En cambio, estaban todos en las colinas comiendo bayas, que tienen menos proteínas y por tanto les aporta menos energía, lo que les hace ganar peso más rápidamente.

Los biólogos advirtieron que los cambios causados por el cambio climático estaban detrás del extraño comportamiento del oso grizzly y que los daños podrían extenderse y afectar a todo el ecosistema.




Si te pitan los oídos estarás mas alerta pero descansrás menos

La medicina, por avanzada que parezca, tiene muchos terrritorios aún inexplorados. O al menos, no esclarecidos por completo. Uno de ellos es el ‘tinnitus’ o el pitido de oídos, un molesto trastorno que algunas personas sufren.

Puede estar causado por diferentes motivos, aunque en ocasiones su origen es desconocido y los tratamientos ofrecidos para paliarlo no siempre funcionan. Ahora, un estudio aclara por qué muchas de las personas que lo sufren se encuentran más cansadas, hallando un correlato neuronal que lo explica.

Investigadoras de la Universidad de Illinois estudiaron los cerebros de personas normales y de pacientes con tinnitus. A todos les realizaron una resonancia magnética que mostró que el el pitido de oídos afectaba a una región del cerebro llamada precúneo, una de las áreas cerebrales menos descritas, según un artículo publicado en la revista Brain.

El precúneo está conectado con otras dos áreas que realizan funciones antagónicas: la red atencional dorsal y la ‘red neuronal por defecto’. La primera, como su nombre indica, se encarga de los procesos en los que es necesario que mantengamos la atención, mientras que la segunda se activa cuando ‘no hacemos ni pensamos nada’.


La investigación descubrió que las personas con tinnitus crónico mostraban una mayor densidad de conexiones con la red atencional y menor densidad con la red por defecto, algo que puede explicar por qué las personas con este trastorno declaran estar más cansadas. Hay , en efecto, una explicación anatómica y funcional.