lunes, 22 de abril de 2013

¿Por qué dormimos?

Si bien sabemos que lo necesitamos vitalmente, las razones por las cuales dormimos siguen eludiendo a científicos e investigadores.

Y es que ni siquiera sabemos si todas las especies necesitan dormir o no. En el caso de las aves y de los mamíferos, Irene Tobler, investigadora del departamento de farmacología y toxicología de la Universidad de Zurich, expone que ambos muestran claros cambios en la actividad de sus ondas cerebrales durante periodos de sueño. El sueño de movimiento ocular, tanto lento como rápido (NREM y REM, respectivamente) también está presente en ambos, presentando múltiples similitudes.

Sin embargo, en reptiles y peces el proceso se complejiza, ya que los animales no presentan dichos signos. Es más, ni siquiera está claro si algunos peces siquiera duermen.

La especie más primitiva en la que se han observado patrones de sueño es la Caenorhabditis elegans, un nematodo con un sistema nervioso de 300 neuronas. Zimmerman y Raizen observaron un estado aletargado en la criatura que podía ser interrumpido, y que, al privársele de "sueño", dormía más profundamente en ocasiones posteriores (mismo comportamiento observado en seres humanos). Los nematodos solían dormir previamente a cambiar de piel, lo que sugiere que, en su caso, el sueño podría estar diseñado para permitir dichos cambios de desarrollo.

Pero ¿por qué y para qué dormimos? Algunas teorías sugieren que el sueño permite reforzar la memoria, otras, que elimina los recuerdos poco trascendentes o innecesarios. Neurocientíficos establecen que el sueño permite al cuerpo restablecerse metabolitamente, sin embargo el cómo y el qué se restablece sigue siendo un misterio.

Al parecer, el sueño, a pesar de ser una actividad extraordinariamente común, sigue dando insomnio a aquellos que buscan comprenderlo.



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